La Casa de la Torre: historia del emblemático edificio adquirido por el Ayuntamiento

La Casa de la Torre, uno de los edificios más emblemáticos de Campo de Mirra, forma parte del patrimonio histórico y de la memoria del municipio. Tras su reciente adquisición por parte del Ayuntamiento, recuperamos este artículo de Josep Miquel Francés, Cronista Oficial de Campo de Mirra, publicado en el Libro de Fiestas Patronales y de Moros y Cristianos 2025, que recorre la historia y la importancia de esta antigua masía fortificada.

La tradición popular decía que en esta casa pernoctó el Rey Jaume I en marzo de 1244, los días de las negociaciones del Tratado. La realidad ciertamente es muy distinta. Otra leyenda afirmaba que un pasadizo secreto bajo tierra, excavado por los moros, unía la casa de la Torre con el castillo de Almizra.

El maestro Joaquín Cartagena, en sus “Notas de Campo de Mirra” (1925) refiere que “Don Vicente Reig, que habitó muchos años la histórica casa de La Torre, en la parte del edificio que mira hacia la ermita, incrustados sobre la pared había unos números que, seguramente, indicaban la fecha de construcción. Se leía: 799-. Estos números fueron borrados en una de las reformas que se hicieron últimamente en dicha casa. Siendo esta la fecha de construcción de la primera Torre, fue llevada a cabo esta obra cuando España estaba bajo el dominio árabe”.

Ciertamente hay una fecha inscrita en el ángulo de las bodegas de la casa con la calle Arcipreste Ferrándiz, que tal vez el maestro Cartagena no conoció. Lleva la fecha de 1794. Marca el final de las obras de ampliación del edificio. Es probable que Cartagena confundiese la ubicación de la inscripción, que no se encontraba en “la parte del edificio que mira hacia la ermita”, sino exactamente en el otro extremo.

De un modo u otro, la llamada “casa de la Torre”, siempre ha sido un referente y un símbolo para los vecinos de Campo de Mirra y aún para la comarca.

“Con su casa y corral de ganado y oratorio contiguo, lindante toda ella con los vilares”

Hoy los historiadores remontan su antigüedad como mínimo al siglo XV o XVI, casi al tiempo que desaparece la población de Almizra en la falda del monte, para fijar su residencia entre los muros de la Villa de Biar. Un documento de su archivo, sin fecha concreta, habla de ella como “la heredad denominada la torre de Marco, situada en la partida de Campo del Valle de Benejama, de esta jurisdicción, con su cassa y corral de ganado y oratorio contiguo, lindante toda ella con los vilares”. (1)

Otra de las escasas noticias del siglo XVIII sobre la Casa de la Torre, la ofrece una visita pastoral efectuada en nombre del arzobispo de Valencia, el 18 de agosto de 1758. “En los enunciados día, mes y año y siguiendo su comisión el dicho Maestro Jacinto Domenech, vissito personalmente el oratorio erigido en la heredad de Campo que posehe en el término de la presente Villa don Gaspar Marco, e hizo relación a su Señoría de hallarse decente y con los ornamentos necesarios para poderse celebrar el Santo Sacrificio de la Missa, de lo que no hizo ynventario, por ser propios del mismo Don Gaspar Marco” (2)

La fecha de 1974

En el informe se descubre de nuevo que existía un oratorio en la planta baja de la casa, como era habitual en las masías de algunas de las familias más influyentes del Valle, caso de las familias Ferri, Richard o Marco de Biar o de Onil. También se afirma que disponía de los ornamentos necesarios para celebrar la Santa Misa.

Pocos años más tarde, en 1791 el Arzobispo de Valencia Francisco Fabián  y Fuero redactó un Informe sobre las parroquias y poblaciones de su  jurisdicción y cuando habla de la partida y poblado de Almizra descubre la existencia, tanto de la ermita de San Bartolomé, como de los oratorios existentes en aquel momento en el término. El de la familia Marco, llamado del “mayorazgo”, estaba puesto bajo la invocación de la Sagrada Familia. “La ermita con invocación de San Bartolomé. La ermita de la casa del Mayorazgo, con invocación de la Sagrada Familia. La ermita de la Casa de Richart con invocación de San Félix, sin uso para celebrar misa”

Su Oratorio, sede primera de la parroquia de Campo de Mirra

En junio de 1800 se erigió la parroquia de San Bartolomé de Campo. La comunidad parroquial necesitaba de un templo o lugar donde reunirse para celebrar el culto. Estaba la ermita, pero quedaba distante para los pobladores dque desde el siglo XVIII habían ido estableciéndose, precisamente en torno a la Casa de la Torre, y algunas otras cercanas. Los documentos de los archivos descubren que a partir de aquel momento, habiendo bajado de la ermita lo necesario para el culto, se estableció la primera sede parroquial en el oratorio de la familia Marco. Así lo corrobora el documento del pleno Municipal del Ayuntamiento de Beneixama de 15 de marzo de 1801, cuando afirman que “habían quitado la campana del ermitorio de San Bartolomé y bajándola al Oratorio dicho de Marco para su uso” (3).

El maestro don Joaquín Cartagena, que pudo consultar el archivo parroquial antes de su destrucción en 1936, dejo escrito en su publicación “Notas de Campo de Mirra” (1925): “Según referencias, antes de existir Iglesia en ésta, había un oratorio particular en una de las casas o heredades que hay por la parte de La Balsa. Posteriormente hubo otra en la casa de La Torre, en cuya capilla se solía celebrar misa los domingos y días festivos para los dueños, que entonces eran la conocida familia de los Marco, a donde acudían los vecinos a oír el Santo Sacrificio. Estos oratorios o capillas han desaparecido, conservándose solamente el recuerdo de su existencia”.

Vista de la Torre con añadidos posteriores

Lugar de reunión del Sindicato de Riegos del Valle

Los vecinos de Campo de Mirra siempre han considerado la Casa de la Torre como un lugar significativo y referencial. En febrero de 1906 se habla del lavadero público, “construido en la acequia madre de este término municipal, partida de la torre” (Archivo Histórico Municipal Campo Mirra. 542/2)

Mediado el siglo XX, la Casa de la Torre fue lugar habitual de reunión de los miembros del Sindicato de Riegos del Valle de Benejama. Así se descubre en febrero de 1929, en una carta del Ayuntamiento al Presidente del Sindicato, donde se ofrece la Casa Consistorial para celebrar las Juntas Generales “sin perjuicio de hacer las gestiones propias del caso para conseguir el permiso de los dueños de la Casa de la Torre por ser allí donde marcan las Ordenanzas que se celebren, dejando sin efecto el primer edicto hasta que se reciba otro con la nueva designación” (Archivo Histórico Municipal de Campo de Mirra 91/4. Libro registro salida de documentos).

Protegida como Bien de Interés Cultural (BIC)

El 15 de marzo de 2014, la Conselleria de Cultura publicó un detallado Informe, firmado por la arquitecta Carmen Pérez Olague y por la Jefa del Servicio de Patrimonio Cultural, Consuelo Matamoros de Villa, declarando la Torre fortificada de los Marco como “Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento”, por la Disposición Adicional Primera de la Ley 4/1198, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano.

La masía fortificada La Torre se encuentra por tanto protegida desde la promulgación del Decreto de 22 de abril de 1949 de Protección de los Castillos Españoles, por ser una torre de defensa, de ámbito rural, levantada para albergarse las gentes en momentos de incertidumbre o peligro y cuya tipología se encuentra recogida en el Inventario de Protección del Patrimonio Cultural Europeo, publicado en 1968 por el Ministerio de Eduacación y Ciencia, Sección 1.1. Monumentos de Arquitectura Militar, como edificio de tipología Torre.

Entre las más significativas de la Comunidad Valenciana

Indica el detallado informe que se trata de una masía cuya defensa era la Torre anexa, de planta rectangular, de la que se conservan tres plantas, habiendo sido desmonchada la última para adaptarla a la cubierta a dos aguas que cubre el edificio actual.

Los técnicos de la Conselleria que a petición del Ayuntamiento la visitaron después de su adquisición, afirmaron que se trataba de una de las torres fortificadas más monumentales de toda la Comunidad Valenciana y que podía haber tenido hasta cuatro o cinco alturas. Por las dimensiones y la tipología constructiva se asemeja mucho a la fuente de La Font Bona, situada en el próximo término de Banyeres de Mariola.

Planta superior de la Casa de la Torre

Las dimensiones internas de la torre son de 7,08m x 8,45 m en la planta primera y 7,10 m x 8,46 m en la andana. El grosor de los muros en la planta primera es de 60 cm t en la andana entre 56 y 54,50 m. las medidas exteriores se corresponden con poco margen de error a 9 varas por 10,50 varas alicantinas.

La planta baja ha sido muy compartimentada, e indica el informe que hay indicios de la existencia de la capilla donde se celebraban los oficios religiosos con anterioridad a la construcción de la iglesia parroquial.

Vestíbulo principal

En la andana el volumen de la torre se encuentra libre y se aprecian los sillares de las esquinas de la fortificación y la mampostería encofrada o encajonada de los muros, que también se aprecian en la fachada recayente a la calle Barranquet.

La masía fue objeto de diversas ampliaciones y reformas, por lo que visible desde la vía pública solo se encuentra la fachada sudoeste recayente a la calle Barranquet. Se conserva una pequeña ventana que por sus bisagras y carpintería puede datarse del siglo XVII. En el interior se conserva la carpintería de puertas y ventanas correspondiente a esta etapa y también pavimentos y carpinterías de una reforma o ampliación posterior a comienzos del siglo XX.

Salón principal con la chimenea

La masía ocupaba varias parcelas que fueron segregadas y en las que se edificaron varias viviendas. En la actualidad solo ocupa la parcela catastral 01 con fachada principal a la plaza de España y dos laterales a las calles Barranquet y Arcipreste Ferrándiz.

Los diversos cuerpos que la conforman configuran un patio en la calle Barranquet, cerrado por un muro de mampostería en el que se abre una puerta con arco de medio punto de sillería que debió ser la entrada principal de la masía fortificada.

Los aspectos ornamentales que subsisten

Se conserva en su interior una interesante carpintería de los siglos XVII,XVIII y XIX principios del XX. También se conservan pavimentos de este último siglo y algunas pinturas en el zócalo de la escalera principal.

No menos interesante es la gran bodega, con entrada por la fachada principal en la plaza de España. Aunque con las cubiertas muy deterioradas, conserva en su interior una interesantísima colección de toneles para almacenar vino, así como los utensilios y objetos necesarios como almazara para la obtención de aceite. La casa de la Torre, después de la época propiedad de don Manuel Ainat Marco, paso por diversos momentos hasta su adquisición por el Ayuntamiento, tras el acuerdo del Pleno Municipal de febrero de 2025.


1. Belda Diez, Ramon (2001). La partida de Campo en las postrimerías del siglo XVIII. Sus primeras fiestas y los intentos de creación de la parroquia de San Bartolomé. Rv de fiestas.

2. Belda Diez, Ramon (1998). Génesis de una parroquia. Origen y fundación de la parroquial iglesia de San Bartolomé de Campo de Mirra. Rv de fiestas.

3. Archivo Histórico Municipal de Beneixama, carpeta 20/10. Libro de Acuerdos y deliberaciones. 1801. Acta 9, Folio 10)

Ayuntamiento de El Camp de Mirra
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